SEMANA SANTA EN HUANCAVELICA

“Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo Único, para que todo aquel que cree en Él no muera, sino que tenga vida eterna” (San Juan, 3-16) Una vida tan ejemplar como la de Jesús, manteniendo la dignidad al enfrentar las mayores tribulaciones, perdonar la traición, comprender la debilidad, mantener la ecuanimidad ante los mayores retos, comportarse compasivamente hasta con sus mayores enemigos, la fidelidad a sus ideales ante las mayores tentaciones, nos invita a la reflexión sobre nuestro comportamiento para con nuestros semejantes, nuestra actitud ante las situaciones cotidianas y la manera en que pudiéramos mejorarlas si nos lo proponemos. Que en estos días de reflexión, resucite el Cristo dentro de cada uno de nosotros, brindándonos luz y vida eterna.  


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PUBLICADO EL LUNES 26 DE MARZO, 2018